Buenos días y bienvenidos. Uno de los peores pensamientos, que más daño hace, más dificulta la recuperación y más te obsesiona, es el pensamiento "todo o nada". "Blanco o negro". "Bueno o malo".

¿A qué me refiero con esto? A los pensamientos extremistas, a no ver el equilibrio, a no buscar el punto medio. Pongamos un ejemplo. Un caso típico en la recuperación es pensar que tenemos que hacerlo todo bien, perfecto. Y si nos tropezamos en el camino y volvemos a hacer síntoma, ya la hemos fastidiado (de esto ya hablé en otro post). Es entonces cuando, al pensar solo en extremos y no ver que hay un camino entremedio, tiramos todo por la borda y nos hundimos.

Pero esto no es verdad, no la hemos fastidiado por no seguir el plan una vez. Ni dos. Ni tres. Tenemos que aprender a que podemos fallar, podemos caernos y no pasa nada. Te levantas y sigues para adelante. Si un día has hecho síntoma, no te comas la cabeza ni te des latigazos por ello. No todo va a salir como estaba previsto, y eso ya lo saben los terapeutas.

En esos momentos tienes que pensar "okey, no pasa nada. Retomo las pautas y sigo para adelante". Ahora no tienes todos los recursos necesarios para enfrentarte a las situaciones, y es normal recurrir al síntoma en momentos que te desbordan. Pero poco a poco, aprenderás a sobrellevar esos problemas. Ahora no tienes que hacerlo todo perfecto.

Este pensamiento tiene mucho que ver con el perfeccionismo (un rasgo, como ya vimos, frecuente en las personas con anorexia). Querer que las cosas salgan perfectas lleva a tener una tendencia extremista en nuestros pensamientos. Todo tiene que salir bien y si no me frustro. Tengo que estar siempre de buen humor porque si tengo un día malo significa que estoy en la mierda (perdón por la expresión) y no voy a salir de esta.

¡No! A ver, cuando te maquillas y te sales o se te va la mano, simplemente borras la parte en la que te has salido y sigues maquillándote. No te pintarrajeas toda la cara y te haces un desastre porque hay una línea mal hecha. Y ya, ¿qué mas da una línea que toda la cara? Y sales a la calle echa un cuadro... No haces eso ¿no? Pues es lo mismo con el resto de cosas en tu vida. Si falla algo, lo arreglas y tiras pa'lante.

Este pensamiento de "todo o nada" también tiene mucho que ver con el de clasificar las cosas como "buenas" y "malas". Y en concreto, los alimentos. Este problema lo veo mucho en las redes sociales, que tachan alimentos de "malos" o "prohibidos" y eso hace que te obsesiones con ellos y que, si un día te los comes, caigas en un frenesí de querer contrarrestarlo y te sientes culpable. Esto es un cóctel para, al menos, una obsesión alimentaria.

Más adelante hablaré de esto, pero los alimentos no son "buenos" o "malos". No es que nunca jamás vayas a volver a comer un trozo de tarta porque tienes en tu cabeza que es malo y no puedes comerlo. No. Poner demasiada carga emocional a la comida no es sano y puede sacar las cosas de la raya. Por eso, no estoy de acuerdo con todas esas cuentas de redes sociales que marcan alimentos prohibidos. Los extremos no son buenos y recuerda que no todo tiene que ser blanco o negro. Hay muchos tonos grises entremedio.

Bueno, espero que este post os haya servido de ayuda. Quiero animar a que si crees que tú o alguien que tú conoces está sufriendo de esta enfermedad, busques ayuda y hables con tu médico o los recursos sociales locales. Recuerda, los TCA no nos definen y con ayuda, podemos recuperarnos. Un saludo y anímate a dejar un comentario. Fuerza ❤

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