Buenos días a todos y bienvenidos. Si hay algo que me ha impactado durante la recuperación nutricional de mi TCA es la cantidad de azúcar que los nutricionistas añaden a la dieta de los pacientes.

Pongámonos en situación. Lo normal en los pacientes con TCA es que restrinjan los fritos y los dulces, los alimentos ultraprocesados y el azúcar. Es una cuestión psicológica que después puede pasar a cuestión de gustos. Estos alimentos suelen ser altos en calorías, por lo que son los que primero se quitan de la dieta, aunque después, puedes pasar a desarrollar un sentido del gusto distinto, pero de eso hablaré en otro post.

Es cierto que son alimentos altamente calóricos y su carga nutricional no suele ser muy elevada, como en el caso del azúcar. Pero, en general se restringen los hidratos y las grasas, y estos sí que son importantes mantenerlos en la dieta. Los tres macronutrientes son básicos para estar saludable. Pero no nos desviemos del tema.

En la recuperación nutricional de un TCA, los autores discrepan entre si hay que empezar con una dieta baja en calorías e ir aumentando progresivamente la ingesta energética o si, por el contrario, hay que empezar directamente con una dieta hipercalórica, aunque esta podría generar rechazo al principio.

Comer puede generar un rechazo psíquico y emocional que aumenta cuando aumenta la ingesta. Para evitar esto, los profesionales suelen emplear métodos para aumentar las calorías de los platos sin aumentar la cantidad. ¿A qué me refiero? Generalmente, establecen que hay que añadir azúcar, miel o cacao a la leche; añadir salsas a los platos, como mayonesa o tomate frito; y acompañar las comidas con zumos, batidos y bebidas azucaradas.

Además de esto, generalmente, en la recuperación nutricional se incorporan alimentos que antes se habían sacado de la dieta, como los bollos y los dulces. La mayoría de pacientes con TCA tienen en común este aspecto, no comen dulces en su dieta diaria. Por ello, es muy frecuente que si te estás recuperando de un TCA te encuentres un dulce en tu plato casi a diario.

Según lo que me explicaron a mí, esto se hace porque tan poco saludable es comer dulces y bollos todos los días como lo es no comerlos nunca. Estos alimentos suelen producir una fuerte sensación de malestar después de la ingesta en personas con TCA, por eso, acostumbrarse a comerlos sin que desencadenen todos esos sentimientos de culpa y malestar que llevan a realizar conductas sintomáticas es clave en la recuperación nutricional.

Esta parte de la recuperación, aprender a comer sin que conlleve estrés emocional, es bastante dura, como todas las demás. Por eso, tanto si eres paciente como acompañante, paciencia. Espero que este post os haya servido de ayuda y que os sea útil. Como siempre, os dejo los artículos en los que me he basado en la bibliografía.

Quiero animar a que si crees que tú o alguien que tú conoces está sufriendo de esta enfermedad, busques ayuda y hables con tu médico o los recursos sociales locales. Recuerda, los TCA no nos definen y con ayuda, podemos recuperarnos. Un saludo y anímate a dejar un comentario. Fuerza ❤

BIBLIOGRAFÍA

Núñez, C., Moreiras, O., Carbajal, A., Varela, P., Marcos, A., Santacruz, I., ... & Morandé, G. (1995). ANOREXIA NERVIOSA Y NUTRICION. Fundación española de nutrición. Pp. 10 - 26. Disponible en: https://fen.org.es/storage/app/media/imgPublicaciones/19-Anorexia.pdf

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2 comentarios

  1. Recuerdo mis ingresos y ese plus de azúcar, fritos y demás, con sólo un sentido, recuperar peso. No entendible en su momento ni ahora sí todo ello no va acompañado de una terapia psicológica, tú mente no puede afrontar tus cambios físicos sin un adecuado apoyo o guía, peligroso ya que puede derivar de un extremo a otro de TCA

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